Arrivederci Toscana!!

Hola a todos!

Aquí vuelven las crónicas de los peregrinos a Asís!!

Estamos cansados, algunos con ampollas, pero la experiencia está mereciendo la pena y también está sirviendo para conocer que nuestros limites son mucho mayores de lo que podíamos creer. 

El domingo volvimos a madrugar muchísimo y con los ojos medio cerrados desayunamos y recibimos las indicaciones para la caminata del día.

 Así que, con la niebla y el frescor de la mañana, comenzamos a subir y subir y subir….

 Como todos los días, hicimos una parada para la oración de la mañana y para unos estiramientos musculares.

 Esos momentos también son aprovechados para que los sanitarios del grupo (médico y estudiante de medicina, Asier y Alberto) pasen revista a la tropa y pongan los pies en las mejores condiciones posibles.

 A diferencia del camino de Santiago, donde se pasan por numerosas poblaciones, estos días apenas hemos visto civilización. Eso nos ha permitido disfrutar de paisajes espectaculares, tal como hacía San Francisco, amante de la naturaleza.

 Tras caminar durante bastantes horas, hemos llegado al Monasterio franciscano de Montecassale. La verdad es que nos ha sorprendido a todos por su sencillez y belleza.

 Más de 800 años nos contemplaban y allí Fray Nicola nos explicó los hechos de la vida de San Francisco que tuvieron lugar ahí mismo 

 Aquí San Francisco recibió a unos ladrones, los acogió y acabaron haciéndose miembros de la comunidad. Todavía se conserva la puerta donde les recibió. 

 El monasterio cuenta con un pequeño claustro que visitamos con Fray Nicola, así como el coro donde rezan los frailes .

 También conservan dos antiguas celdas donde vivieron San Antonio de Padua y San Buenaventura.

 Dejamos atrás Montecassale y los recuerdos de la vida de Francisco y empezamos a bajar hacia la llanura. 

 Nos costó bastante llegar ya que la etapa había sido larga y el calor apretaba. Pero por fin llegamos a la meta del día: Sansepolcro.

 Se nos ve en la cara la alegría, verdad? No es en vano ya que mirad la temperatura que nos recibió en esta localidad.

 Muy cansados tras la dura etapa, tuvimos ducha, Eucaristía y cena.

Y después de la cena, sorpresa a la cumpleañera del día: Selma. Celebramos su cumpleaños tomando algo y bailando mucho (curiosamente en ese momento no dolían los músculos ni los pies).

 Hoy el día ha sido más tranquilo. Menos kilómetros, menos calor y menos cuestas!!! Así que, más tranquilos, hemos emprendido la marcha.

 

Hoy hemos dejado la Toscana para entrar en la Umbria. Hemos podido disfrutar el paisaje, los sembrados y, también, parar un rato para la oración de la mañana.

 Nuestro siguiente destino era el pueblo de Citerna, situado en lo alto de una colina (más cuestas!!!), con lo que las vistas desde allí eran maravillosas.

   Tras la breve parada en Citerna debíamos continuar hasta el lugar donde vamos a pasar la noche. 

 Se trata de una casa de campo con piscina!!!! Lujo asiático que no hemos desaprovechado!!! Qué bien nos ha venido tener la piscina para relajar músculos y para pasar una tarde de risas.

 Una vez descansados, hemos tenido la Eucaristía al aire libre con un fondo maravilloso y con la cuestión planteada de si hemos recibido un signo de Dios durante este camino. 

 Y ya, para rematar la jornada, hemos cenado porchetta (típico plato italiano de cerdo asado)  Qué dura es la vida del peregrino!!!

Besos y abrazos desde la Umbria!!!

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