Testimonio – Ejercicios espirituales para jóvenes

EJERCICIOS ESPIRITUALES PARA JÓVENES – Testimonios

 

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Del 29 de septiembre al 2 de octubre en el Seminario Diocesano de Vitoria tuvo lugar los Ejercicios espirituales para jóvenes que guío el Obispo de Vitoria, Dn. Juan Carlos Elizalde, bajo el marco del lema de la JMJ 2016: “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia”.

La clave de unos buenos ejercicios no está tanto en quien los da, sino sobretodo en quien lo hace, porque Dios sólo entra en tu casa “en tu vida” si le abres la puerta (cf. Ap 3,20). Así que para hablar de los ejercicios no hay mejor palabra que la de los mismos jóvenes que los han hecho, y por eso recogemos ahora el testimonio de dos de ellas.

 

 

APRENDIENDO A HACER MÁS HUECO A DIOS EN MI VIDA

 

El fin de semana pasado me planteeess-img_0001aron ir a unos ejercicios espirituales para jóvenes organizados por el Obispo de Vitoria, de quien había oído hablar muy bien. A pesar de no encontrarme en mi mejor momento con Dios, decidí ir.

Antes de empezar, estaba un poco a la expectativa de lo que me iba a encontrar, pero fue llegar y tranquilizarme. Me considero una persona un tanto complicada y por eso la sencillez que había en ese lugar me ayudaba tanto.

En estos tres días de ejercicios, meditaciones casi sin pestañear, charlas, tiempo para mí, tiempo en común con gente maravillosa, y buen ambiente, he podido ver mi vida con perspectiva: entendiendo qué hago aquí, qué se espera de mí y quién soy yo, que no es nada menos que el hecho de que soy indispensable para Dios; afirmación que seguramente habría escuchado mil veces en mi vida pero no terminaba de creer.

También he encontrado un sentido a mis ilusiones y a mis muchas desilusiones, y sobre todo, he aprendido a hacer mucho más hueco a Dios en mi día a día. Por todo ello ahora sí puedo afirmar que estos tres días han sido un regalo que, sin saberlo, necesitaba.

Solo espero que esto suponga un cambio en mi vida, y que nunca se me olvide lo que he comprobado sobre lo el amor de Dios. Por todo esto y mucho más que en este espacio no puedo explicar, me gustaría animaros a participar en próximas convocatorias.

Por último, me gustaría agradecer a las más de 30 personas que estuvieron allí y a los que atendieron los ejercicios, cada uno con su vida era un ejemplo para los demás. Gracias porque todos fueron esenciales en estos días.

 

Ana Bilbao

 

MERECE LA PENAeess-img_0002

Para mí, estos ejercicios espirituales han sido algo completamente nuevo, completamente diferente a todo lo que había hecho antes; y es que tener tres días sola y exclusivamente para Él no es algo que ocurra muy a menudo.

Vivimos en una sociedad en la que predominan las prisas y en la que nos dejamos llevar por la rutina, y muchas veces, apenas tenemos tiempo de dedicarle unos minutos a Dios. Sin embargo, desde el jueves a la tarde que empezaban los ejercicios, hasta el domingo al mediodía, ha habido un parón en mi vida, un paréntesis en mi rutina.

Han sido unos días dedicados a la oración, en los que, entre otras cosas, he descubierto que en los textos de la Biblia, los evangelios, salmos… Jesucristo siempre tiene una palabra, una frase… que es para ti. También he tenido la oportunidad de vivir la Eucaristía de forma distinta, más profunda.

Para mí, ha sido una experiencia que merece la pena vivir y que aporta mucho, e invitaría a otros jóvenes a que se animaran.

Elena García

 

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