Pobreza creciente, derechos menguantes

Pobreza creciente, derechos menguantes

Debemos poner nuestra mirada en los que no pueden esperar

 

El informe que la Fundación Foessa realiza anualmente tiene un reconocido prestigio por su seriedad y rigor. La Fundación FOESSA (Fomento de Estudios Sociales y Sociología Aplicada) se constituyó en 1965, con el impulso de Cáritas Española por la necesidad de conocer, ante las iniciadas políticas de desarrollo, la situación social de España del modo más objetivo y continuado posible.

 

El de este año (correspondiente a la encuesta realizada en el 2013) refleja también la evolución de algunas variables tradicionales (pobreza, empleo, distribución de la renta…), destacando quizás que la franja entre las personas que tienen empleo y las que están en situación de exclusión se agranda, pudiendo poner en peligro también la deseable cohesión social de cara al futuro.

 

Extracto de la editorial (Rafael del Río Sendino,Presidente Fundación FOESSA) del Informe “Análisis y perspectivas 2014: Precariedad y Cohesión Social”

 

Seis años de crisis y hoy, en España, las personas que no padecen ningún problema de exclusión social se han convertido en una estricta minoría. La fractura social entre aquellos que se encuentran en la franja de integración, dentro de la estructura social de nuestro país, y los que se encuentran en situación de exclusión se amplía. Entre ambos grupos, unas clases medias que, según nos indican todos los datos, decrecen y transitan, parte de las mismas, hacia los espacios de la exclusión. El espacio de la exclusión se ensancha, y el factor económico ya no es suficiente para explicar el deterioro de las condiciones de vida de los ciudadanos.

 

Existe un gran riesgo de que el aumento progresivo de la desigualdad, en el largo plazo, se convierta en crónico. Este es uno de los problemas a los que debemos hacer frente sin dilación. La reforma fiscal que se anuncia debería contemplar los mecanismos suficientes que no solo contengan la desigualdad, sino que la hagan retroceder. Los datos más recientes nos hacen tener una gran preocupación por el desplazamiento que se está produciendo entre los grandes grupos de renta en nuestro país.

 

Este desplazamiento está generando una gran bolsa de ciudadanos atrapados en la exclusión social. Independientemente de las medidas estructurales que se tomen y que tengan incidencia en el largo plazo, hay un sector de población en una situación insostenible. Es necesario, de manera urgente, elevar la renta de los mismos, y para ello debemos introducir en la agenda una renta mínima garantizada que evite el aumento de las cifras de exclusión.

 

Fiar nuestra política social solamente a la mejora del factor empleo, en una situación de bloqueo del mercado de trabajo para muchas personas, no es suficiente. La situación general en este ámbito es muy negativa en términos de resultados. Menos empleo, elevadas tasas de paro, con el poco empleo que se crea, y mayoritariamente de carácter temporal, salarios más bajos y, además, repartidos más desigualmente,no invita a pensar que las personas en situaciónde exclusión puedan recuperar posiciones en laestructura social.

 

Más allá de que el proceso de recuperación se haya iniciado o no, hayamos tocado fondo o no o, como algunos dicen, que la crisis se haya terminado, debemos poner nuestra mirada en los que no pueden esperar. Porque no podemos conformarnos con que nuestro modelo de vida se caracterice en los próximos años por los efectos que la crisis ha generado.

 

2014 es para nosotros un año clave, donde la sociedad española se enfrenta a la respuesta necesaria que ya planteábamos hace un año: si continúa el deterioro de la capacidad adquisitiva y de los derechos sociales de la población, la fragmentación seguirá aumentando. La cohesión social pasará a ser una de nuestras grandes preocupaciones. Los resultados de nuestra investigación así lo demuestran en los ejes económico y político. Aunque también, y como elemento positivo, no se desprende de los indicadores utilizados que el empeoramiento general de la cohesión social en España se haya traducido en un empeoramiento de las relaciones entre la ciudadanía. Las relaciones internas en las familias y las relaciones vecinales han mejorado, y las situaciones de aislamiento se han reducido. En esta lección de convivir con la crisis se encuentra el germen en el que apoyar una verdadera recuperación. Es una oportunidad que no debemos desaprovechar.

 

En lace para descargar gratuitamente todo el estudio

Análisis y perspectivas 2014: Precariedad y Cohesión Social”: http://www.foessa.es/publicaciones_compra.aspx?Id=4834&Idioma=1&Diocesis=42

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